Queríamos ser adultos desde que teníamos 12 años
y pasaba mucho tiempo y no lo conseguíamos.
Cuando cumplimos 18, nada cambió.
No fue hasta que estuvimos en la habitación,
tirados en el suelo y muy borrachos
cuando nos dimos cuenta de que la edad es sólo un número.
Y la realidad es que no nos vamos a convertir en adultos.
El tiempo pasa, y sólo te vuelves más viejo
y si tienes suerte, un poco más sabio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario