domingo, 15 de febrero de 2015

Y la última

"No importa"
"No importa"
"No importa"
"No importa"
"No importa"
"No importa"
"No importa"
"No importa"
"Ojalá"

The nights.

The hardest thing isn't not seeing someone you love anymore.
The hardest thing is watching someone you love, love someone else.

The reason why we can't let go of someone is because deep down we still have hope.

How to be a never ending fool


1. "I'm over it."
2. *think about it 529401947204 times*
3. "Okay, I'm not."
4. Repeat.

A

Y odio estar así,
toda esta mierda poética
que sale puramente visceral
no os creáis que son textos al azar.
Escribo en momentos de debilidad,
en noches de bajón
por personas que ni se lo merecen.
Pero quién soy yo para decir nada.
Desgraciadamente, no podemos ser racionales
cuando no se piensa con la cabeza
y aunque se te inunde de razones para no hacerlo,
se habla con el corazón.

Necesito un tiempo para replantearme un par de cosas...
Vuelve en un par de años.

TBH

Over the 99% of my problems wouldn't be problems if I stop overthinking everything and fucking keep calm myself.

Double check

I fucking hate this feeling.
When two people really reach to know each other very well,
their hobbies, their secrets, their fears, what they love, what they hate,
every single fucking thing
and they go back to being strangers.
Because it's hard to pretend you didn't know them
like you don't know them
like you've never even talked to them before
like you've never loved them
when really, within yourself
you know everything about them.

lunes, 9 de febrero de 2015

Todo empezó como empiezan las mejores cosas. Un poco de casualidad, un poco de suerte, un poco de inercia inesperada.
Me encanta esa sensación. Cuando ni tú mismo te entiendes. No sabes qué pensar, no sabes si es bueno.
Aquellos primeros besos por diversión se fueron convirtiendo en besos de compartir sofá. De compartir risas. De compartir cada día.
Y te das cuenta de que quemarías la ciudad si te enteras de que te necesita la mitad que tú.
Pero el tiempo pasa. Y la ilusión con él. Y casi sin darte cuenta, tu vida cambia sin avisar. Y como todo lo bueno que empieza, un día se acaba. Dándote cuenta de las cosas. Con besos de rutina. Y sofás en descenso. Y pensamientos en otro sitio.
Con excusas toleradas. Con un adiós vagamente anunciado. Y su boca se te quedará marcada en los labios. Y quemará. Porque cada vez que lo notas, recuerdas que estuvo.
Y que ya no está.