Cómo se atreven a hablar de la felicidad
si no han acariciado tu piel compitiendo contra el sol,
si nunca se han encontrado con tus ojos cuando llovían,
¿cómo se atreven a hablar del amor?
No sabrán lo que es pasear mis sueños por tu espalda;
mis olas en tus piernas, marea sube,
tus mares en mi abdomen, marea baja.
La niebla que te abunda ablanda mis sentidos;
dócil, recorro tu dulce curva con mi índice, y digo "dame"
te acercas, sinuosa, sabiendo perfectamente tu destino
y la lucha a que te ame. pierde.
Y tu silueta late solapándose con la mía, y arde.
Y sonríes, siempre, con los ojos en blanco,
porque me gusta mirarte mientras sigo desnudo.
Y sonrío, inevitable, porque no te imaginas cuánto
daría porque supieras lo bonita que estás sin escudos.
¿Que por qué te digo esto?
Porque ya no estás. Porque ya no somos.
Porque ya no hay ríos, porque todo es lodo.
Porque todo lo que callamos no muere; sino que me mata,
porque ya no sé vivir aquí si de ti no se trata.
Porque ya no hay otoños, ya no quedan primaveras,
porque ahora sólo hay inviernos blancos de heladas praderas.
Porque ahora tu olor es otro documento más perdido.
Porque no sé si te quiero dentro o fuera del olvido.
Porque estás en mi puto corazón, y no existe posible transplante
Porque corres por mis venas, porque no quiero sacarte.
Porque eres eléctrica, eres fría, eras... toda mía
Porque siempre busqué más cuando todo lo tenía
Porque de entrante, tus ojos, y de primero, tu sonrisa,
porque eras mi menú, y así, ¿quién no caería?
Te besarán, te amarán, pero eso no me alarma
porque ellos nunca sabrán
pasear los sueños por tu espalda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario